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Martín Alexander Solís Pinuer, 21 años. Cáncer testicular

El año pasado, a principios de abril, comenzaba las clases como cualquier estudiante. Era una persona muy sana, nunca en mi vida había padecido alguna enfermedad, ni tampoco me habían operado, de hecho, nunca había pisado una clínica.

Me alimentaba bien he incluso hacia mucho deporte. Fue en esa misma instancia que comencé a sentirme bajo en rendimiento, me cansaba muy rápido. Un día en la ducha me noté un testículo más hinchado, y  pensé; “Me tuve que haber pegado jugando a la pelota o algo por el estilo”. Cuando a la semana siguiente persistía esta hinchazón, me dirigí a un Urólogo. Él, sin pensarlo, me dijo que era un tumor.

A los dos días me estaban operando para extraerme el tumor de la gónada izquierda. Luego de una semana, salió la biopsia y fui diagnosticado con un Cáncer testicular etapa 2A.

El mundo se me vino encima, ese día, estaba muy afectado y por supuesto mi familia también. Destruido llegué a mi casa, estuve toda la tarde llorando, porque cuando te dicen la palabra cáncer, lo primero que se te viene a la mente es “la muerte”.

Pero luego pensé, yo no soy de andar llorando ni menos estar triste, yo le voy a ganar a esta enfermedad.

Soy de Los Ángeles, y como es en regiones no hay mucha especialidad médica nos dirigimos a Santiago junto con mi familia.

Pasé por muchas clínicas, sabían si operarme o hacerme quimioterapia… Cada doctor me decía algo diferente, hasta que finalmente llegaron a un acuerdo. El doctor me dijo: “Martín, te vamos a hacer quimioterapia”. Lo primero que pensé, ¡¡¡se me va a caer el pelo!!! Eso era lo más terrible para mí, pero después te das cuenta que es lo que menos importa y pasa a último plano.

Lo más importante es tener mucho ánimo, ya que la mente es muy fuerte y es increíble cómo te ayuda a enfrentar de mejor manera el proceso, pese a que me administraron una de las drogas más fuertes de las quimioterapias, nunca vomité y mi recuperación fue más rápida de lo planificada. Con dos ciclos de quimioterapia el cáncer ya estaba fuera de mi cuerpo.

Ahora soy una persona como cualquier otra, quizá mucho mejor, ya que aprendí a valorar situaciones cotidianas de la vida como el simple hecho de dar una vuelta al parque con mi perro.

El apoyo de mi familia fue esencial, ya que son mi razón para despertar todas las mañanas y decir: “Voy a vencer el cáncer”. Lo más importante es tener fe y fortaleza, dos palabras que marcaron todo mi proceso. La vida después de un paciente oncológico, sigue y créanme que mucho mejor que antes.

Martín Alexander Solís Pinuer

¡La vida después de un cáncer sigue!

Felipe Tagle, 36 años

Mi nombre es Felipe Tagle y en febrero pasado me dieron una de las noticias más fuertes en vida, me dijeron “tus exámenes salieron mal, tienes cáncer y en 5 minutos viene el oncólogo a explicarte el tipo de cáncer que tú tienes y el tratamiento que tienes que seguir”. En realidad no fueron 5 minutos, quizás 20, una hora no lo se, en todo ese tiempo muchas cosas pasaron mi cabeza, principalmente recuerdos del pasado y había una sola cosa que me repetía “esto no me va a matar”. Llega el oncólogo me explica las diferencias y los tipos de cáncer, y quedo hospitalizado para combatir el dolor, que a esa altura ya era muy fuerte, llevaba tres noches sin poder dormir, cuento corto el primer diagnostico fue Tumor maligno, después de un par de exámenes, resonancias y PET el diagnostico cambio a Linfoma No Hodgkin difuso, lo primero que me pregunté es “¿qué es un linfoma?”. Comencé a leer bastante y en un momento se me ocurre publicar en mi estado de facebook que me encontraba en la clínica y creo que ese fue el punto de inflexión en  todo este proceso. Mis familiares, amigos, conocidos, amigos de redes sociales todos comenzaron a mandarme puras buenas vibras, se sumaban las cadenas de oraciones, las visitas a la clínica, los regalos, etc. Creo que ese punto marco en mi la necesidad de recuperarme rápido ya que me sentía muy muy querido. Mientras todo esto pasaba, tenia una gran misión, como le decía a mis hijos, los cuales son chicos que tenia cáncer, sin sobre alarmarlos. Lo primero fue contarles que estaba enfermo, NO tan grave y que me iban a pasar cosas, lo primero es que se me iba a caer el pelo, ahí mi hijo chico (el Joaco) me dice “Felipe con el Benja (mi otro hijo) nos vamos a cortar el pelo igual que tú”, ahí entendí y me di cuenta de que mi gran fuerte de energía eran mis dos hijos y que el combustible para salir de todo esto eran las redes de mis familiares y amigos. Nunca me sentí sólo, todo lo contrario. Nunca oculte mi enfermedad, sino mas bien la compartía en las redes sociales y creo que fue lo mejor, no aislarme, sino compartir mis experiencias con todos, así no me sentía bicho raro. Lo pase mal, no. Tampoco lo pase súper bien, pero soy un agradecido de haber caído en muy buenas manos, desde mi medico tratante hasta la señora que me hacia el aseo en la pieza, todos en la clínica me apoyaron, cuidaron y me aguantaron. Mi última reflexión, existe vida después del cáncer y en mi caso esta vida es mejor que la anterior, ya que no me preocupo por tonteras, sino más bien vivo el día a día a pleno. Si necesitan saber algo, sólo avísenme.

Colaboración de Felipe Tagle

Existe vida después del cáncer

Martha Alexandra Echeverria Puga, 40 años

Iniciaba el año 2011, estaba casada a mis cuarenta años y con dos hijos menores de edad. Tenía nuevas metas y proyectos personales, inclusive recién había sido contratada en un nuevo trabajo, cuando de pronto fui diagnosticada con un cáncer de mama. Después de sacarme un tumor vinieron seis sesiones de quimioterapia y treinta y tres sesiones de radioterapia. Pase todo ese año en tratamientos, viviendo continuamente un sinfín de emociones encontradas. En ese andar, nada resulto fácil, pero la misericordia y el amor infinito de mi Padre Celestial me mantuvo victoriosa. Estoy agradecida del apoyo incondicional de mi familia y amigos. Ahora puedo hablar del tema sin llanto, con la esperanza de que mi testimonio pueda ayudar a quién lo necesite. Ánimo mujeres y recuerden mantener su Fe.

Colaboración de Martha Alexandra Echeverria Puga

Mantengamos la Fe

María José Hernández Leal, 18 años

A los 18 años me diagnosticaron un Linfoma.  En ese momento sólo me pregunté ¿qué significaba esa palabra tan desconocida? Mi madre me miraba con incertidumbre y dolor, veía en mí a una joven llena de proyectos, ideales, expectativas y vitalidad. Sin duda fue un cambio en ciento ochenta grados, no solo para mí sino para toda mi familia; una etapa de mucho dolor, reproches, cuestionamientos, etc. Sin embargo sólo la mirada cristiana y la fe dieron respuesta y sentido a esto. El sufrimiento nos pone cara a cara con Cristo, en Él encontré el refugio de compartir su pasión, me permitió centrarme en el sentido más espiritual de mi existencia y reflexionar qué aprendizajes puedo sacar de todo esto. Mi respuesta llegó precisamente ahí;  “dedicar mi vida al cuidado, tal como lo hicieron conmigo: con amor”. Hoy focalizo esto en mi carrera de enfermería, en donde desarrollo desde mi experiencia una posibilidad de contribuir a esas personas que vivencian la enfermedad como una situación de crecimiento y fortaleza. Finalmente, creo que nunca dejaré de ser una paciente oncológica. Comparto con orgullo mi triunfo y agradecida de haber experimentado esta enfermedad para encontrar el sentido de mi vida a tan corta edad. Dedicado a mi madre Marta, a mi hermana Javiera y a todo el equipo de salud. Especialmente a las enfermeras que vivieron conmigo esta etapa.

Colaboración de María José Hernández Leal

Desarrollar mi experiencia

María de los Milagros Masino

El 7 de agosto de 2013 la argentina María de los Milagros Masino fue diagnosticada con cáncer de colon en fase cuatro, con metástasis en el hígado y el pulmón. Debido a este impacto, Masino inició un recorrido valiente de autoconocimiento que la llevó a crear la Red de contacto para personas con cáncer de colon, que reúne a aquellos que están en la misma situación, y la campaña digital #PrevenirEsVivir, que busca sensibilizar a la sociedad sobre la importancia de la detección precoz de esta enfermedad. Ella, trabajó sobre sí misma tanto a nivel físico como emocional y cambió radicalmente de hábitos: implementó una alimentación más consciente, empezó a practicar yoga y a caminar 40 cuadras por día y poco a poco retomó equitación, una de sus grandes pasiones. “Los caballos y el movimiento, junto con la escritura y la creatividad, fueron y son mi inspiración y mis escudos contra la muerte”, comparte María. “Fueron los cables a tierra que me permitieron escuchar mi voz interior, volver a mi eje y desarrollar una plena consciencia sobre mi circunstancia. Me di cuenta que me tenía que proteger y que, a pesar del lugar de soledad donde me encontraba, debía rehacerme a mí misma con las herramientas que tenía”. María volcó sus vivencias en un espacio de contención para aquellos que estaban pasando por su misma situación y creó la Red de contacto para personas con cáncer de colon, que trabaja desde una perspectiva vivencial de pares -no terapéutica- y transmite la posibilidad de transitar la enfermedad de manera positiva: “Estoy convencida de que el paciente es un agente de cambio de su propio contexto biológico y un facilitador de aprendizajes mutuos”.

Cáncer de cólon

Entre mujeres

Al cáncer de mama lo podemos combatir, lo estamos combatiendo. Hay que ayudar a prevenirlo, reduciendo al máximo los factores de riesgo. Por eso es fundamental tener una alimentación saludable y realizar actividad física regularmente. El sobre peso y la obesidad ayudan el riesgo de desarrollar el cáncer de mama.   http://youtu.be/ziDdY8_RJzQ

El Cáncer de Mama se puede ayudar a prevenir

YouTube

Pablo Abarca, 17 años

En el año 2006 junto a mi familia, vivíamos en el norte en la ciudad de El Salvador. Con mi mamá teníamos una tradición después de almuerzo; ir a jugar ping pong en el patio, pero de un tiempo a otro me costaba mucho jugar. Veía un poco borroso con el ojo derecho, además tenía jaquecas repentinas a las que no tomaba en consideración pensando que sólo era un poco de estrés. El 2007 nos fuimos a vivir a La Serena. Los dolores de cabeza y mi visión no mejoraban. Fue entonces cuando vi a un especialista el que me confirmo mi sospecha: solo era estrés. Pero pedimos, como precaución, que me realizaran un examen más. En el resultado apareció una mancha que finalmente resulto ser un macroprolactinoma (tumor en la hipófisis) el que me apretaba el nervio óptico. A mi suerte y después de ver varios neurocirujanos, algunos de una ética reprochable, llegue donde el neurocirujano Manuel Campos, quien me recibió en su casa por estar de vacaciones. Me pidió exámenes y fue él quien descubrió que era un prolactinoma, el que podía tratar en un principio con pastillas. Después de un poco más de un año el tumor se achico y estancó por lo que me tuvieron que operar, tenía 17 años, estuve positivo todo el tiempo, jamás se me ocurrió la idea que pasaría algo malo en el proceso, por lo que me mantuve muy tranquilo. Tranquilidad que refleje en mi familia y que funciono para que todos pudiésemos estar bien. La operación fue un éxito, luego mi hice radioterapia para pasar a un tratamiento con pastillas que tomo hasta el día de hoy a mis 23 años y un pinchazo cada 3 meses. Hago mi vida en forma normal y creo que la clave de todo es no pensar que lo que uno tiene es algo malo, tratar de enfrentarlo con la mayor fuerza y siempre positivo con uno mismo y para tus seres queridos.

Colaboración de Pablo Abarca

Daniela Romo, cantante Internacional Daniela Romo fue diagnosticada de un cáncer de mama en el 2011. Su experiencia duró tres años y su mensaje comienza desde su propio ejemplo como una fuente de apoyo “lo necesario es perseverar y no rendirse” A lo largo de su enfermedad hubo un momento clave: despojarse de sí misma, de su imagen física y aprender que lo que a diario se ve no es lo que en realidad se es. Así, despojada de sí misma por una enfermedad agresiva y persistente, aprendió de su propia fortaleza, “me da alegría saber que no solamente soy lo de afuera”. A Daniela la diagnosticaron un 31 de octubre de 2011, el último día del mes dedicado al cáncer de mama y el primer día de un cambio de vida radical, “octubre es el mes para hablar sobre el cáncer de mama, para dar información, pero el cáncer no es del mes de octubre, el cáncer es de cada minuto, de cada día”.     Cáncer de mama

milenio.com

Odile Fernández, 32 años

En 2010 cuando tenía 32 años y un niño de tres años me diagnosticaron cáncer de ovario con múltiples metástasis (pulmón, sacro y vagina). El pronóstico no era muy alentador. Mis posibilidades de sobrevivir, según las estadísticas, no eran muchas. En aquellos momentos sentí la muerte cerca. Cuando te dicen tienes cáncer y además metástasis tu mundo se derrumba. Tuve miedo, mucho miedo. Entré en shock y no podía dejar de llorar, me sentí muy deprimida y angustiada. De repente, un día, algo cambió en mí. Dejé de llorar y resurgí de un estado de profunda desesperación. Decidí que no iba a morir, no quería morir, no podía morir. Aún me quedaban muchas cosas por hacer, quería ver a mi hijo crecer y conocer a mis nietos. Quería vivir, quería aferrarme a la vida. Para cada persona la enfermedad tiene un significado íntimo y diferente, cada uno la acepta y vive de forma diferente. Este fue mi proceso, y deseo compartirlo contigo.

Cuando la palabra cáncer se convierte en una bendición

Revista Nuevo Mundo

Varios testimonios, diferentes edades Era algo llamado melanoma. Se llama maligno melanoma. “Maligno”… esa no es una palabra muy amigable. Es un tumor que empieza en las células de tu piel, las células que le dan color a tu pelo y piel. No es solo cáncer de piel. Bueno sí lo es, pero no del tipo que puedes cortar y todo está bien, desafortunadamente. Es del tipo que tienes que encontrar antes de que se extienda. Porque se extiende muy rápido a lugares como tu hígado, tus pulmones, tu cerebro.     http://youtu.be/q1chr2-2x1k

Melanomas

Querid@ yo a los 16, YouTube

Dolores Justiniano 40 años

Ella es maestra de lenguaje de señas y fue una de las primeras pacientes en experimentar la medicina integrativa. Cuando tenía 32 años y estaba embarazada de su cuarto hijo, le diagnosticaron leucemia mieloide aguda, un tipo de cáncer que se inicia en la médula ósea y que pasa rápidamente a la sangre. Cuando los médicos detectaron su enfermedad, cursaba el séptimo mes de embarazo y junto a su marido y sus otros tres hijos vivían en Bariloche. Antes de darle a conocer el diagnóstico, los médicos decidieron realizar una cesárea de urgencia. La beba nació prematura y con un déficit respiratorio. En 2008, la trasladaron a Fundaleu donde se sucedieron una serie de afecciones como una miocarditis severa de origen desconocido relacionada con el posparto y que la llevó a un respirador, luego una infección pulmonar y un virus que afectó su sistema nervioso la hundieron en una profunda depresión. “La invasión que había sufrido mi cuerpo era terrible, entre la cesárea, los respiradores, las quimios y antibióticos, los catéters, las punciones, estaba sumida en la tristeza y había quedado emocionalmente congelada. Fue en ese momento de terror absoluto en el que conocí a la medicina integrativa. Recuerdo que me consiguieron tres grandes ayudas: un psiquiatra, ya que por más que me daban pastillas para dormir, no surtían efecto y pasaba todas las noches pensando que moriría; un acompañante espiritual, y al doctor Pablo Mountford con quien teníamos charlas sobre las emociones que yo no podía expresar, y realizábamos visualizaciones en las que cerraba los ojos e iba a un lugar que me gustaba mucho. Siempre elegía el sur, los lagos, las casitas. Eso lograba que, al menos por una hora, me despegara de lo doloroso. Así fue que la medicina integrativa se transformó en mi herramienta, y usaba las técnicas de visualización cada vez que me hacían punciones o me ponían un catéter, o en las noches de insomnio”, dice Dolores. “Nunca desistí de la medicina tradicional. Sé que lo que me curó físicamente fue la quimioterapia y los millones de medicamentos que me dieron, pero no imagino ni un segundo del tratamiento sin la ayuda de las terapias complementarias, fue gracias a estas que pude seguir adelante. Hoy los médicos no detectan células malignas en mi cuerpo. Después de todo esto, comencé a hacer cursos más ligados a la espiritualidad. Ahora pienso que si a la Dolores de antes le hubieran dicho ‘cerrá los ojos y visualizá’, quizás me hubiera dado risa y me hubiera ido. Yo estuve desesperada, y la nueva medicina integrada me cambió la vida.”

Me curó la quimio, pero no me imagino sin las otras terapias

Tiempo Argentino

Estefanía Hernández, 28 años

Comenzar algo siempre es lo más complicado: una dieta, hacer ejercicio, leer un libro, tener un perro y así, infinidad de actividades. En este caso, a través de esta columna les compartiré todo lo que he visto, sentido, vivido e investigado a raíz de que me detectaron cáncer de mama a mis 28 años. Este es el inicio de mi relato. Yo nunca creí escribir sobre el tema, ni mucho menos que mis reflexiones fueran testimoniales. Tengo que confesar que todo lo que envuelve la vida de una mujer me encanta y tengo cierta afición hacía ello. Hace un año tuve un programa de radio por Internet llamado El Balcón de Sor Juana, en el que entrevistábamos a mujeres que, a nuestro criterio, estaban revolucionando o dejando un “granito de arroz” a nuestra comunidad. Ahí escuché y vibré con sus historias, vivencias y relatos, ahí entendí lo que implica ser mujer en toda la extensión de la palabra, pues no solo eran profesionistas exitosas, eran mamás, abuelas, maestras de vida, eran eso que yo siempre he admirado de una mujer, eran un ser íntegro, entregado, fuerte y amoroso. Ahora me toca a mí hablarles; más que un gran ejemplo, simplemente quiero ser voz de que esto nos puede pasar a todas, no importa la edad, nivel socioeconómico, preferencias sexuales.

Estefanía Hernández

Más de 5 razones para luchar contra el cáncer, MujerVivirSalud

Jennifer Merendino, 39 años

Erase una vez, una pareja neoyorquina feliz y enamorada. Todo iba bien, hasta que el villano, un cáncer, decidió aparecer en la historia, pero no logró superar el amor entre Jennifer y Ángelo. La ejecutiva Jennifer Merendino descubrió que tenía poco tiempo de vida luego de ser diagnosticada con un cáncer de mama. La enfermedad solo fue descubierta cinco meses después de su boda con el fotógrafo Ángelo Merendino, en 2008. Durante la lucha contra la dolencia, él estuvo todo el tiempo al lado de Jennifer. Ese mismo año, Jennifer venció la enfermedad. Sin embargo, en menos de dos meses, exámenes identificaron metástasis, o sea, el cáncer se había diseminado para otras partes del cuerpo. La dolencia afectó los huesos, el hígado y el cerebro de Jennifer. Para combatir los tumores, tuvo que pasar por diversas sesiones de quimioterapia. Los fuertes medicamentos empezaron a generar un dolor crónico que repercutió durante los casi cuatro años de tratamiento. A los 39 años, la ejecutiva pasó a usar una andadera. Durante todo el proceso, Ángelo hizo fotos de la rutina al lado de su amada. Con las imágenes, él deseaba mostrar a los amigos y familiares los desafíos diarios que tenía que enfrentar Jennifer.   http://youtu.be/ONfiIgB_W_o

Jennifer Merendino

Fotógrafo plasma lucha de su esposa con cáncer de mama

Ana María Correa, 73 años, Santiago de Chile “Tengo cáncer de pulmón y debí haber fallecido en Noviembre de 2012 de acuerdo a lo estimado por los médicos. Desde que comencé a tomar FUCOIDAN mi vida cambió radicalmente. Hoy siento que he vuelto a vivir.”  Escuchen su testimonio y vean este video   http://youtu.be/bHWsD8V788k

Ana María Correa

Fucoidan Vida

Colaboración de Renato Figueroa

Soy Renato Figueroa, a mi hijo Matías le detectaron cáncer a los 16 años producto de un “calambre” que le dio en una pierna. El sólo hecho de oír la palabra cáncer nos desarmó por un momento, Matías es nuestro único hijo y obviamente la idea de perderlo ensombreció el seno de nuestra familia. Pero había 2 opciones, dejarse llevar por la corriente o remar contra ella, elegimos el segundo camino. Somos unos convencidos de que una de las cosas que más ayuda a combatir esta enfermedad son los pensamientos positivos, por lo que con la ayuda de gente conocida, se creó un logotipo y una campaña que se llama “Todos con el Mati”, aprovechando las redes sociales, principalmente Facebook, nos pusimos un objetivo, que la mayor cantidad de personas posible se sacara una foto con el logo y la subieran en la página de Todos con el Mati, pedimos ayuda y se creó una red de gente pidiendo a sus conocidos que se sacaran la foto. Esto, aunque parece sencillo, tuvo un tremendo impacto en mi hijo, el ver que gente que ni siquiera lo conocía y de distintas partes del mundo le mandaban su foto y mensajes de aliento tanto para él, como para nosotros, fue un golpe anímico tremendo, con ese apoyo, como nos íbamos a desmoronar. Se le realizó una operación en la cual se le extrajo completo un músculo de la pierna y luego empezamos con los ciclos de Radio, durante este tiempo seguían llegando las muestras de apoyo y grupos de amigos organizaban eventos para ayudarnos con la parte económica que no es menor y por supuesto a mantener en alto el ánimo de Matías, él participo de todos los que pudo, llevando a su vez un mensaje de optimismo a quiénes se acercaban a conversar con él, esa fortaleza de parte de él nos tenía tremendamente orgullosos y a la vez sorprendidos. Luego llegaron los tan temidos ciclos de Quimio, los que debido a lo fuerte del tratamiento, se harían hospitalizado y durante las vacaciones de verano. Acá nuevamente el apoyo fue fundamental, sus amigos no lo dejaron solo prácticamente ningún día, incluso sacrificando viajes de vacaciones para acompañarlo y al igual que las otras muestras de apoyo, eso ayudo a sobrellevar bastante bien los medicamentos. Finalmente derrotamos a la enfermedad, aunque seguimos con exámenes periódicos, Matías siguió con su vida normal y por ahora, salvo cuando cuenta su historia no parece que haya llevado esa tremenda carga sobre sus hombros, Nosotros seguimos viendo la vida con optimismo y tratando de apoyar a quienes lo necesitan.

Renato Figueroa papá de Matías

Todos con el Mati

Colaboración de Patricia Rojas

Soy  Patricia, tengo 34 años y 2 hijos maravillosos. A fines de junio del 2013 me realice un examen  de rutina que arrojó como resultado un diagnostico de cáncer cérvico uterino. Siempre fui una mujer súper sana; no bebo, no fumo, me alimento bien. Nunca en mi vida pensé que algo así me pasaría a mí. Con los resultados en mano mi oncólogo me dijo que debía operarme inmediatamente ya que tenía un tumor en el útero de 2cm. Se programó entonces una histerectomía radical, en donde debían sacar mis trompas, ovarios, útero y ganglios linfáticos y la consecuencia de esto era que nunca más podría tener hijos. Fui operada y pase tiempos bien dolorosos junto a mi familia. Una vez que comencé a recuperarme de la cirugía, la biopsia arroja un informe de metástasis en los ganglios linfáticos por lo que debí realizarme sesiones de quimioterapia y radioterapia. Asumir todo esto fue un golpe sumamente fuerte, vivo en la séptima región por lo que deje a mi familia y debí partir a Santiago  donde me quede casi tres meses para realizarme el tratamiento en el que Dios estaba conmigo y en el cuál no me dejaría sola. Tomé una actitud positiva y optimista, aprendí a valorar la vida, a ser feliz con cosas pequeñas y a disfrutar cada minuto junto a mis hijos, mi familia… Hoy hace un año que me operé, termine las radioterapias y braquiterapias. El último scanner me informó que ya no hay metástasis en mi cuerpo. ¡Mi familia y yo estamos felices! se puede lidiar con el cáncer cuando hay Fe, todo es posible y les puedo decir a otras mujeres que están pasando por lo mismo que se llenen de pensamientos positivos, que la mente tiene poder. Soy una nueva mujer y le doy gracias a Dios por haberme dado la oportunidad de compartirlo con ustedes. Dios l@s Bendiga

Patricia Rojas Salgado

Soy una nueva mujer

Fui invitada por PACAN & la Fundación Oncológica Cáncer Chile para compartir mi experiencia como ex paciente oncológico a través de  mi testimonio para los asistentes de la Jornada Multidisciplinaria de Prevención del Cáncer realizada en el martes 21 de Octubre de 2014 en el Auditorio de la Telefónica en Santiago de Chile. Revisa el siguiente link http://youtu.be/QiUo_jq5nLg http://youtu.be/QiUo_jq5nLg

Naomí Navarro

Testimonio Auditorio Telefónica, Cáncer Coaching Chile

El 2009, Claudia fue diagnosticada de un cáncer de mama el cual fue tratado con quimioterapia y el año 2013 le diagnosticaron un cáncer de peritoneo con metástasis, al cual, frente a una mirada médica estaba desahuciada. En dos meses bajo casi 30 kilos y estuvo con dolores realmente espantosos. Sus amigos le consiguieron “pitos de cannabis” para poder ayudarla con esos dolores pero fue decayendo poco a poco hasta que su familia, con un continuo espíritu de apoyo y ayuda, consiguió un mineral llamado MMS. A los dos días Claudia comenzó a notar radicales cambios en su salud por lo que el MMS fue el mineral con el que se apoyó para su proceso de recuperación. Cabe destacar que ella utilizo este producto como un complemento;  Claudia cree que la sanación depende de varios factores, como lo es la alimentación, el apoyo de terapias complementarias, el amor incondicional de la familia, y el cómo uno enfrenta la enfermedad. El MMS es un mineral que oxigena el cuerpo y que sube las defensas que puede tener efectos beneficiosos en algunos tipos de personas. En internet hay mucha información y testimonios pero también encontramos muchas dudas desde el mundo científico. Es por este motivo que solicitamos pedir asesorías de sus médicos tratantes y sean objetivos con las conclusiones que van a sacar ya que aún no hay estudios acabados con los efectos del MMS en el organismo. El 22 de Julio del 2014 un programa de televisión Chilena transmitido por  Mega le hace un reportaje a Claudia y en éste aparece otros testimonios como el de Enrique Aigneren que sano de cáncer de estómago. Acá el video: http://youtu.be/HLsvZxLMu08

Claudia Úbeda

MMS Medicina Complementaria, Mega

Tras cinco años en que le detectaron un cáncer, Pedro Ruminot, actor de “El Club de la Comedia”, se ha convertido en un sobreviviente. El comediante fue diagnosticado de cáncer al tórax, uno de los más invasivos y que le da a una persona cada 10 años en el mundo y que gracias a una operación y los fuertes tratamientos de quimioterapia, hoy es una persona, dentro de su condición, saludable. Después de toda esta amarga experiencia, Ruminot se ha reconciliado con la vida y con Dios, algo difícil de creer ya que hace algunos años creo cierta polémica por hacer chistes en relación a  Jesús, por lo que se ganó demandas ante el Consejo Nacional de Televisión por usar una “figura divina”. Sin embargo, durante su estadía en el hospital por su tratamiento, una señora fue a su pieza y le regaló un rosario, por lo que Pedro dijo que “Sentí que era una señal y que tenía que hacer caso”. –   Pedro Ruminot

Pedro Ruminot y su batalla contra el cáncer, el.integrador Periodismo UCN

Me llamo María Inés, tengo 55 años, y tengo cáncer producto de un Sarcoma en mi pierna derecha. Después de caerme en la calle, a principios del año 2013, me di cuenta que apareció una protuberancia en el pliegue de mi pierna, ésta empezó a crecer y por este motivo acudí al traumatólogo quien después de unos exámenes me derivó a un vascular periférico quien a su vez me derivó a un Doctor que veía los “moretones” que presentaba mi pierna. En los resultados de mi resonancia decía: Sarcoma de partes blandas, pero aun así nadie era capaz de entregarme información y orientación. Al llegar al Doctor de los “moretones” éste me dijo en una actitud fría, despreocupada, apurado, e impersonal: – Señora lo que usted tiene es CÁNCER. Fue en ese momento cuando sentí que me dividía, escuchaba a lo lejos al doctor que hablaba mucho; algo sobre que había muchos tipos de sarcomas, que tenía que ver el seguro catastrófico, bla bla bla… salí de ahí pensando que este tipo estaba loco, que era imposible que yo tuviese cáncer. Al llegar a Rancagua donde mi familia no les dije nada, me refugie en Dios y me acerqué a una Doctora Homeopática en quién confié pero mi pierna cada vez estaba peor. Decidí ir a la clínica donde llegue al borde de una trombosis y casi me amputaron la pierna. Tuve la suerte de encontré ahí un gran médico quien me explico lo que significaba un SARCOMA. Pase por 25 sesiones de radioterapia, me volví a cambiar de clínica por un tema de la Isapre, hasta que finalmente el 4 de octubre del 2013 me operaron y me salvaron la pierna a pesar de que me cortaron tendones y mis secuelas fueron quedar con mi pie derecho equino. Paralelamente estuve trabajando con medicina complementaria, monitoreada por un doctor especialista en la materia, lo que significó un cambio total en mi alimentación. Nunca sentí nauseas, estuve con mucho ánimo y fuerzas, de igual manera en un principio renegué de todo esto, llore, y me hice varias preguntas. En mi mente siempre estuvo presente el “me voy a sanar”, además de tener una red de apoyo incondicionalmente ayudándome. Con todo esto y más me di cuenta de que era responsable de mi vida y que aprovecharía esta nueva oportunidad para una gran transformación en mí. Acepté el cambio y ahora ya estoy en un 90% sana. Hago Reiki, medito y lo que rescato de toda esta experiencia de vida es lo que aprendí y es por eso que quiero dejar mi testimonio en esta plataforma, para que sientan que esta enfermedad es sanable, que hay que enfrentar los miedos, hacer cambios y ser feliz como yo lo soy ahora.

María Inés Aguirre Soto

Colaboración de Mane

Ya hace 4 años que tengo cáncer y parece mil cuando me dijeron que lo padecía. Lo asumí con entereza y nada de miedo ya que soy la tercera generación con cáncer en mi familia. Esta enfermedad no solo provoca miedo de lo que pueda pasar mañana, sino que también me derivo a la soledad, después de estar rodeada de tanta gente, me fui quedando sólita en el camino… las personas piensan que es contagioso. Cuando empecé mi tratamiento de quimioterapia me encontré compartiendo sillón con una joven de mente abierta, linda, que  se veía llena de vida, quien me pregunto si era mi primera quimio y yo conteste que sí. Para ella era la número 20 y le faltaba poquito para terminar. Que ánimo pensé yo… ella continuó  hablando: “…al final la enfermedad te produce primero miedo y luego pena. Ya terminé mis 20 quimioterapias y también la radioterapia con sus efectos del terror: como las quemaduras en mis tatuajes verdes de mala calidad jajaja… las náuseas, los vómitos, la incertidumbre que los tratamientos no respondan, ves o te cuentan sobre la gente que empezó los tratamientos contigo quienes entraron en remisión, o tan solo murieron y uno sigue aquí con sus propios tratamientos, como si fuéramos parte del inventario, tres a cuatro veces por semana, controles, ufff… es agotador pero te acostumbras. Te acostumbras a la soledad, al temor del ¿y ahora qué seguirá?, al dolor del alma que provoca esta enfermedad de mierda. Pues yo de lo único que me arrepiento es de haberme operado y de los tratamientos que han causado efectos secundarios he irreversibles en mí.” Esta joven provocó en mí cuestionamientos como: ¿Quizás yo quiero estar sola?, ¿quizás no quiero me vean así cuando este peor?, ¿la joven del hospital habrá tenía razón?… pero el tiempo me dará la última palabra. Como siempre digo: “VIVO COMO EL ÚLTIMO DE MIS DÍAS” con mis altos y bajos. Pues gracias a esta enfermedad de mierda conocí a mis mejores amigos y cada día pienso en ellos, los extraño… tengo Cáncer y Lupus y tengo que vivir con estas enfermedades igual.

Cecilia Heyder

http://ceciliaheyder.blogspot.com/2014/10/vivir-con-cancer.html

Lo primero fue tomar la decisión de mantener el optimismo y la esperanza en su recuperación. Incluso muy internamente, en mis propios pensamientos cuando me descubría pensando que la enfermedad no tendría vuelta, me obligaba a cambiar el switch. Trabajé por tener la convicción de que ella se iba a sanar y transmitirla, cuando estaba con ella y también a mi marido cuando temía lo peor. Sabía que todo podía pasar y que si había que aceptar que no se recuperara, lo íbamos a hacer y la acompañaríamos en eso, pero yo sentía que no era el momento de soltar la esperanza. Ella tenía todas las ganas y la fuerza para recuperarse. En medio del proceso su hermano y yo nos casamos, coordinamos para que la fecha de los tratamientos no se toparan y ella estuviera en un buen momento de salud para la fecha del matrimonio, pero unos días antes, un enfriamiento hizo bajar sus defensas y tuvo que hospitalizarse. Fue muy triste que ella no pudiera estar en nuestro matrimonio, y lo que significa algo así para alguien que está enfermo, la frustración y luego la aceptación. Una prueba más dentro de todas las dificultades y los desafíos del proceso de la enfermedad. Para mí también fue un desafío porque cuando recibimos esta noticia el día antes del matrimonio me puse muy triste, pero tuve que recuperarme y levantar el ánimo, era nuestro matrimonio y quería estar contenta y disfrutarlo. Yo creo que a nivel espiritual, la enfermedad de Nao vino a reafirmar una creencia que he tenido siempre, y con esto y otras circunstancias de la vida que se sumaron, se afianzó. Me refiero a que pienso que las enfermedades son mensajes que nos da nuestro cuerpo respecto de aprendizajes que tenemos que hacer. Siempre he creído en que la conexión del cuerpo con el alma y la mente es  total. Desde esa creencia tenía la certeza de que independiente del diagnóstico complejo ella se podía sanar. Traté de darle mi apoyo compartiendo con ella esta visión y regalándote un libro que fue importante para mí en un momento en que me sentía vulnerable. No es fácil tener esta perspectiva cuando algo doloroso y fuerte te está pasando. Ver que tiene que ver uno mismo en lo que está ocurriendo y enfrentar el desafío de cambiar algún patrón interno. También traté de apoyarla y sobretodo ofrecerle un espacio para desahogarse cuando quisiera reclamar y patalear por lo que estaba pasando, porque por mucha actitud positiva y ganas de sanar, también era necesario poder sacar afuera esa parte en un contexto de confianza y contención. Bárbara Guzmán

Otra mirada desde dentro de mi familia, http://www.cancercoachingchile.cl/?cat=4&paged=4

En el 2009 le descubrieron un agresivo cáncer y a raíz de esto se dio cuenta de que podía ayudar a otros; apoyarlos, informarlos, remecerlos. Es por esto que ella creó una página en Facebook “Me dicen Clo y quiero vivir sana!” que es un fenómeno con una suma de más de 7.900 seguidores. Claudia o Cló como le dicen sus amig@s es tremenda y  diariamente esta actualizando su página. Los invito a conocerla y ha llenarse de energía a diario con esta tremenda mujer.   Claudia Castillo

https://www.facebook.com/medicencloyquierovivir?fref=ts

Seguramente después de los 4 minutos que dura este video, te darás cuenta de que la empatía y fuerza que nos proporcionan los verdaderos amigos en las situaciones difíciles de la vida son mucho más que necesarias. La historia se remonta a febrero de 2014, cuando uno de los amigos de Gerdi McKenna escribió un correo electrónico solicitando una sesión de fotos para todos sus amigos. Gerdi había sido diagnosticada con cáncer de mama unos meses antes y estaba pasando por los efectos secundarios de la quimioterapia. Dale un vistazo a lo que sucedió pero antes ve por una servilleta, la vas a necesitar. POR FAVOR INGRESEN AL LINK PARA VER EL VIDEO: http://marcianosmx.com/mujer-es-diagnosticada-con-cancer-de-mama-y-sus-amigas-se-solidarizan-de-esta-forma/ o https://vimeo.com/88160637 Gerdi Mckenna

Mujer es diagnosticada con cáncer de mama y sus amigas se solidarizan de esta forma, marcianosmx.com

Kerry Mansfield, 31 años Kerry Mansfield decidió documentar todo el proceso por el que ha tenido que pasar. Las imágenes pueden herir la sensibilidad del lector. REINO UNIDO.- La fotógrafa Kerry Mansfield decidió documentar su lucha contra el cáncer a través de la fotografía. La artista fue diagnosticada con cáncer de mama con 31 años y decidió hacer estas fotos para sí misma, aunque finalmente ha decidido compartirlas. “No sabía cómo podían ayudar esas imágenes a alguien que sufriera esto. (…) Es como leer la primera y la última página de un libro”, aseguró la fotógrafa al Huffington Post. Mansfield asegura que la primera fotografía llegó porque quería tener una imagen de su cuerpo que “estaba a punto de perderlo”. Sin embargo, acabó por hacerse varias fotografías con las que ha ido documentando todo el proceso por el que ha tenido que pasar.   Kerry Mansfield

Una mujer fotografía la evolución de su cáncer de mama

En escena, “Yerko Puchento” se muestra como un atrevido opinólogo de farándula que no tiene pelos en la lengua y que, con su regreso, se ha convertido en el comediante que más carcajadas saca en la TV nacional.  Daniel Alcaíno (40), el actor que lo encarna en cambio, arrastra una historia marcada por episodios lejanos a las luces y superficialidades propias de su rol. En  1999, a la edad de 27 años, el actor fue diagnosticado con un cáncer testicular que lo atacó con fuerza y tomó completamente por sorpresa.   Según contó el mismo en esa época, descubrió su condición por casualidad ya que nunca se sintió “enfermo” y que, de un día para otro, se vio internado en un pabellón donde fue sometido a una importante intervención quirúrjica.  Con el objetivo de detener el avance del cáncer, los doctores debieron extirpar su testículo derecho, lo cual afortunadamente resultó ser una medida exitosa que contribuyó a su completa recuperación.   Daniel Alcaíno

Los dolores del actor que encarna a “Yerko Puchento”, Terra

Colaboración de Mariela Lepín

Mi nombre es Mariela Lepín, tengo 38 años y quisiera compartir con ustedes mi experiencia al detectar que tenía cáncer de mama. En mayo del 2013 para la semana del día de la madre duchándome me di cuenta que tenía un nódulo. Esa semana estaba con mi periodo y creí que podía ser eso, pero en realidad supe en ese momento que era algo malo, no aguante y esa misma semana pedí hora con mi doctor. Me controlaba sagradamente una vez al año y mi último control había sido en noviembre del 2012. Por lo que este nódulo se formó en 5 meses. Al realizarme los exámenes, vi la cara del doctor y miré la pantalla… fue ahí cuando supe que tenía cáncer de mama. Recién empezaba la vida junto a mi compañero y teníamos planes de ser papás, mis sentimientos fueron muy extraños… sufrí por los demás; ¿cómo les explicaba a mis papas y hermana, cómo lo iba a tomar amado marido? De ahí en adelante vinieron operaciones, quimios y radioterapias. La caída del pelo y unos dolores que jamás había sentido. Mi madre me cuido, como una niña. Con todos estos sentimientos y experiencia descubrí: ¡la cura a mi cáncer!, mi remedio fue mi actitud. Lo tomé todo muy positivamente, mostré alegría cuando podía, me compré varios pañuelos y de todos colores y mi compañero fue el sol de mi experiencia, mi gran ayuda y apoyo ya que lo que experimentamos lo vivimos juntos. Doy gracias a Dios por todas las cosas que he vivido, y espero podamos seguir con los planes que dejamos.

Mariela Lepín

En época de Navidad les dejo mi mensaje

Colaboración de Adelina Mallea

El 14 de septiembre 2014 me caí en la ducha y tuve que volar a la urgencia ya que no podía mover el lado izquierdo de mi cuerpo. En primera instancia se pensó que era una lesión cerebral pero luego de estudios y exámenes, los resultados arrojaron un diagnóstico llamado glioblástoma multiforme. El glioblástoma multiforme son los tumores cerebrales primarios más frecuentes y también los más malignos. Se presentan con una frecuencia de 2 a 3 casos nuevos anuales por cada 100.000 habitantes aproximadamente y tiene un solo tratamiento a nivel mundial. Lamentablemente este tumor es muy resistente por lo que me dijeron que mi sanación dependía en gran parte de mi actitud y la tolerancia de mi cuerpo al tratamiento. El 22 de septiembre del mismo año, me operaron para extraer el tumor, pero a las dos semanas éste volvió a crecer en el mismo lugar. Comencé un tratamiento de quimioterapia y radioterapia que recién acabo de finalizar. Aún no camino ni me puedo sostenerme con mi lado izquierdo, estoy en proceso para recuperar mi independencia. Mi actitud, mi fe y estar siempre dispuesta a sobrellevar lo que se me presentase por delante ha sido mi fuerza y mis hermosos hijos siempre me recuerdan mi propósito. Siento que lo mejor que he hecho ha sido dejar el diagnóstico a los médicos ya que yo me preocupo de mi para sentirme y estar bien en esta nueva vida que Dios me pone por delante. Hay momentos sumamente dolorosos, impotentes y de mucha vulnerabilidad pero tengo la corazonada que la próxima resonancia va a mostrar buenos resultados y además estoy por comenzar mis sesiones de kinesiología para recuperar mi brazo y pierna izquierda. En la medida que uno pueda recomiendo no perder el contacto con el mundo externo, ver que la vida sigue, contagiarse de optimismo y positivismo, renacer como un ave fénix. El camino no es fácil pero nosotros lo podemos amortiguar.

Adelina Mallea Flores

La sanación depende de mí

Colaboración de Silvia Navarrete En Septiembre del año 1994 me detectaron un cáncer de mama y el  17 de Octubre del mismo año me hicieron una tumorectomía. La tumorectomía es un procedimiento quirúrgico que se lleva a cabo en una masa de seno sólida para determinar si es maligna o no. Al iniciar la radioterapia me detectaron otro quiste, por lo que me hice unos exámenes donde solo encontraron ese quiste y fue en ese momento que decidieron hacerme una punción. El resultado fue positivo, las células eran neoplásicas; eso significó que  el 25 de Noviembre del mismo año, al mes y una semana de la primera intervención, fui sometida a una mastectomía. Actualmente llevo 20 años de mi NUEVA VIDA y puedo decir que al momento de recibir el diagnóstico visualicé la palabra Cáncer en unas tremendas letras Negras sobre un fondo blanco. Hoy me doy cuenta y descubro lo que significó visualizar este fondo blanco: MI NUEVA VIDA!

Silvia Navarrete

MI NUEVA VIDA

Permítanme quiero insistir desde un principio y por lo tanto primero, que el cáncer tiene su origen en la mente aproblemada por un trauma psicológico, stress prolongado o problema emocional, que deprime al sistema inmunológico. Esto permite que avance el desarrollo y multiplicación de las células cancerosas, que todos tenemos y que son eliminadas normalmente por el sistema inmunológico. Una persona tranquila y alegre no se enferma de cáncer. Si la vida que llevaba permitió el desarrollo de un cáncer, tengo que cambiar de rumbo en la vida para poder salir del cáncer. ¡Nunca es tarde! El Dr. Hamer de Alemania, fundador de la Nueva Medicina Alemana, estudió 15.000 pacientes de cáncer y encontró un problema de origen mental (trauma psicológico, stress prolongado o problema emocional) en el cáncer de cada una de ellos. Un trauma psicológico, un stress prolongado o un problema emocional puede ser el origen de una enfermedad, puede bajonear las funciones de nuestro sistema inmunológico, lo que puede desembocar en cáncer. Por esta razón, es tan importante, investigar cual es el origen en la mente, que produjo el debilitamiento del sistema inmunológico. Todas las personas tenemos algunas o muchas células cancerosas. Se estima que el cuerpo humano está constituido por aproximadamente 75 mil millones de células. Podríamos tener algunos millones de células cancerosas, en micro tumores no detectables y eliminadas continuamente por el sistema inmunológico. Sin embargo, si el sistema inmunológico no cumple con su función de reconocimiento y eliminación de las células cancerosas estos micro tumores pueden desarrollarse en el tiempo (crecer durante muchos meses o años) hasta ser detectables y/o producir síntomas de enfermedad. Una vez resuelto el trauma psicológico, el stress o el problema emocional, el sistema inmunológico puede restablecerse en su funcionamiento, eliminar células cancerosas a una tasa más alta con lo que el tumor desaparece. En mi caso, yo tengo absolutamente claro, cuales fueron los 3 problemas emocionales, que desencadenaron mi cáncer. Una vez resueltos estos 3 problemas, estaba dada la base para superar el cáncer. Todas las demás terapias que siguieron fueron sólo para ayudar al cuerpo en su proceso de sanación. Si no están resueltos los problemas de stress o emocionales, probablemente no tengamos éxito por más que nos esmeremos en seguir a la perfección con todas las terapias elegidas. A pesar de que mis problemas estaban resueltos cuando me operé del cáncer al colon, inicié un ciclo de sesiones con un Terapeuta de Programación Neurolingüística, que yo disfrutaba mucho. El comentario de mi esposa era, que yo llegaba a la casa alegre y de buen humor, después de las sesiones de PNL.

Arnulf Becker

Ya NO tengo cáncer, Ya NO tengo cáncer

–  ¿Qué cambió el cáncer en la mirada global de tu vida? – Me sacó el amor propio, me fijó las prioridades. Tuve mucho tiempo para analizarme. Gracias a Chile Actores pude someterme a una terapia. Lo primero que hice fue mandar a la ‘punta del cerro’ a mi mamá (ríe), porque uno suele desquitarse con la persona que más te ama. Me sometí a quimioterapia durante el invierno del año pasado. Tenía la sensación de estar guardada, de que permanecía en una crisálida; pero también sabía de que debía vivírmelo. – Tú contaste que tu hijo, cuando se enteró de que estabas enferma, te preguntó si te ibas a morir. – Claro, me preguntó seriamente: ¿te vas a morir o no? Chiquitito, ¿te imaginas su angustia? Le contesté que no y le expliqué en qué consistía el tratamiento. Es un adolescente, sentía que le iba a tocar duro también. Traté de apoyarlo, le reforzaba el mensaje de que saldríamos adelante. Me derrumbaba cuando él no estaba, no quería que me viera. Muchas personas estuvieron a su lado en esta situación límite. Agradece especialmente a sus compañeras de Las Teresianas que llegaban en masa a saludarla. “Cuando tú te mueres no puedes apreciar cuánto te querían. Yo pude hacerlo”, remarca. – ¿Te afectó saber que sufrías menopausia?, ¿habías pensado en emparejarte de nuevo o tener otro hijo? – Me afectó un poco.  El hombre que llegue a mi vida será aquél que no se fije en mi físico sino en que soy una mujer fuerte, que está floreciendo. No soy una perdedora, porque tuve cáncer y no puedo tener hijos. Al contrario, soy una ganadora. Cuando se detiene en el amor de pareja, reconoce que la enfermedad también ordenó sus prioridades sentimentales. “Me di cuenta de que soy una mujer romántica, tierna, que quiere formar una familia”. –  Un momento culminante de “Mama mía” es cuando tú te enteras de que tienes cáncer. ¿Revives ese momento de dolor en cada actuación? – Sí, pero en todas las presentaciones quedo con distintas sensaciones. Yo quise expresar el proceso de quimioterapia con una danza. Pretendo mostrar que había momentos en que me sentía divino y en otros muy mal.

Carolina Paulsen

La Nación

Doy por ganado todo lo perdido y por recibido lo esperado y por vivido lo esperado, y por vivido todo lo soñado y por soñado todo lo vivido. La mas viva congoja eche al olvido, del sueño mas feliz no he despertado, y agradezco la pena que me han dado , que en flor de suavidad he convertido. La tristeza quemante del pasado, tiene un color parecido al del amor logrado y es porque el ansia y la inquietud se han ido, al recordar que el cielo prometido, comienzan por la herida del costado …

Iria Peña

Colaboración de Iria Peña

En febrero de 2014 la periodista Consuelo Martínez, de 33 años, conoció el diagnóstico: el bulto que su ginecóloga había detectado en su mama derecha era cáncer. Lo supo después de una serie de exámenes, ecografías mamarias y mamografías. Ella no tenía sospechas, solo lo descubrió porque todos los años acostumbraba ir al ginecólogo para un chequeo. Cuenta que cuando vio los resultados de la biopsia lo primero que pensó fue: “No puede ser. Cómo puedo tener cáncer si me siento bien. No me puedo morir. Tengo 33 años y esto no puede ser la vida”. Han pasado nueve meses. Después de pasar por quimioterapia y por una cirugía exitosa en la que fue extirpado el tumor, Consuelo ya no está enferma. Sin embargo, todo lo que vivió en esos meses está relatado por capítulos en su blog de WordPress “Quimiotips”. Con él busca compartir su experiencia con otras mujeres jóvenes que enfrentan esta enfermedad o que están a punto de asistir a su primera quimioterapia. “También con mujeres sanas, para que noten lo importante que fue para ella chequearse todos los años”, dijo. “He recopilado mucha información y quiero compartirla transformándola en posteos. Ahora tengo más energía para escribir, aún me faltan muchas cosas por contar. Hay muchos datos que para las personas que están pasando por este proceso los pueden ayudará ser tolerable. Me gustaría crear una comunidad de chicas jóvenes. Hoy hay cada vez más niñas jóvenes a las que se les detecta cáncer de mamas”, explicó. Texto/ Fuente:  http://www.soychile.cl/Valdivia/Sociedad/2014/11/08/285770/Joven-valdiviana-creo-un-blog-para-relatar-como-afronto-el-cancer.aspx

Consuelo Martínez

Colaboración de Cocina de Chiloé, http://www.soychile.cl/Valdivia/Sociedad/2014/11/08/285770/Joven-valdiviana-creo-un-blog-para-relatar-como-afronto-el-cancer.aspx

Germán, 76 años, nos recibió muy gentilmente junto a su Señora, Marlene, en su nuevo local en Vitacura. Él es un guerrero de la vida. Un ganador del cáncer. Un ganador del cáncer; ha tenido varios sucesos y situaciones extremas  a lo largo de su vida como un cáncer testicular, otro a la vejiga con metástasis en los pulmones, con tumores a los ganglios, intervenciones varias… radioterapias, operaciones… pero sigue en pie, es un hombre cálido, amoroso, abierto a conversar y ayudar a muchos. Germán también nos contó que fue un fumador de tres cajetillas diarias de tabaco negro sin filtro, que sigue a un doctor colombiano especializado en medicina natural, toma complementos alimentarios, de la corteza de un árbol autóctono norteamericano llamado Paw Paw, y a mezclado diferentes tipo de tratamientos que le han ayudado a sanar y mejorar su calidad de vida. Piensa que es fundamental  practicar una dieta sana, no en forma drástica, pero sí constante y que los males que nos aquejan tienen mucho que ver con nuestras costumbres insanas de alimentación.  Lo mismo en cuanto a nuestros pensamientos y sensaciones, tratando de  evitar y sobreponerse con meditación  a los estímulos negativos. Se ha apoyado y cree fehacientemente  en la medicina alternativa-natural; se ayuda con omega 3 de origen animal, vitamina C, maqui en polvo. En su vida puede destacar a tres personajes quienes le ayudaron en su sanación: el médico naturalista, un especialista en medicina tibetana, china e indú (llamado cariñosamente gurú y que le enseñara bases de meditación), y  la Señora Marta con sus terapias de sanación. Germán nos comenta que con estas situaciones que ha pasado en la vida se ha puesto más profundo, más meditativo, más reflexivo y que la fe es simplemente creer, desear  intensa, profundamente, según las creencias de cada cual. Y que algún día las diferentes medicinas  se complementarán y apoyarán mutuamente. Mientras tanto,  cada uno debe tener la amplitud de pensamiento como para intentarlo con su propio esfuerzo bajo la guía de personas sabias. Hoy Germán puede decir que finalmente se sanó gracias a todo lo que está haciendo. Gracias Don Germán por recibirnos y compartir su experiencia.

Germán Klein

http://www.cancercoachingchile.cl/?p=167

Recién vi un cortometraje que me ha dejado sonriendo, iluminada, emocionada, feliz y más feliz. Durante este tiempo tanto de enfermedad como de recuperación y mi volver a la vida me he encontrado con personas muy curiosas en situaciones cotidianas y otras no tanto. Me han enseñado de la vida y me han mostrado un sinfín de cosas nuevas que ni me imaginaba que existían. Estoy tan agradecida de la vida, me siento tan bendecida y todo esto lo quiero compartir con ustedes. Estoy segura que no soy la única a quien le brilla una estrella sobre la cabeza, ni tampoco soy la única que camina envuelta en un aura de color lila. Después de bailar con la fea tanto tiempo ahora me toca danzar conmigo misma y muchos más. Me han dejado escrito por ahí, una de nuestras lectoras, lo siguiente: “Mira, te dejo este corto. Lo puedes poner en tu blog. Es muy auténtico y divertido y el carácter de la protagonista intuyo que puede asemejarse mucho al tuyo :)))” CON EL CORAZÓN ABIERTO, GRACIAS POR COMPARTIR. http://youtu.be/A8mtdnIotT0

La vuelta a la tortilla

www.youtube.com, http://www.youtube.com/watch?v=A8mtdnIotT0

Testimonio desde la otra cara de la moneda, de una amiga -muy amiga- y sus sentimientos al enterarse que yo tenía cáncer. “AMIGA”, una palabra que en tu caso queda pequeña… que no alcanza a cubrir todo lo que eres para mí; una hermana, una comadre, una compañera de aventuras, una compañera de historias, un alma similar a la mía, una sonrisa eterna siempre dando luz a las otras personas…. Aún recuerdo como uno de los momentos más tristes y desesperantes el cuándo hablamos y me contaste que tenías cáncer, y que a pesar de la seriedad de lo que te enfrentabas, me dabas ánimo a mí!!!… en ese minuto pensé y reafirme que así eres tú, dando siempre el ánimo y palabra de aliento a quien la necesita… Quise volver a Chile y abrazar a tus papás, decirte cuánto te necesitamos y queremos, que tantas veces tú fuiste mi pilar y me ayudaste a levantar una y otra vez, qué hacer? QUÉ HACER CUANDO TU MEJOR AMIGA TE DICE QUE ESTA CON CÁNCER! Es cierto que no soy doctora, que no tengo idea, pero lo que si sabía era que tenía que mandarte mi apoyo, mis palabras, mi amor incondicional. Hoy mi lección de vida es a la gente que amo decirles todos los días lo que son para mí! Esa lección y mucho más me has enseñado querida AMIGA! Siempre una sonrisa, siempre una palabra de aliento, siempre un sí señor! Te amo amiga por luchar y vencer a un monstruo!!! Coté.

Coté Herrera

La mirada de una amiga, Cancer Coaching Chile

Colaboración de BM En la revista digital “Temas” de la Clínica Santa María apareció un reportaje a Teresita Claro (página nº3) a quien en marzo le diagnosticaron cáncer mamario. Ella con una actitud sumamente positiva decidió vivir su enfermedad como una nueva oportunidad de crecimiento personal y para su familia. Invitó a sus amigos, destacados pintores nacionales, para que crearan sobre su calva cabeza hermosos y coloridos diseños artísticos. Más de 30 artistas han realizado un despliegue de creatividad mientras Teresita sigue en tratamiento con quimioterapia. Teresita dice “Una actitud positiva es fundamental. Con esta iniciativa quiero mostrar que se puede salir adelante. Este proyecto, tiene un fin artístico y otro social. La idea es recaudar fondos para la Corporación Yo Mujer y ayudar a que otras mujeres puedan tratar su enfermedad”   Teresita Claro

Proyecto Mi Cabeza, Clínica Santa María